Campaña publicitaria de Metro de Madrid

Imagen del anuncio de la campaña de Metro de Madrid

De un tiempo a esta parte, y no precisamente poco, estamos observando como la televisión empieza a vomitar anuncios y campañas por doquier, creo que por aquello de que estamos en fiestas. No soy un adorador de la caja tonta, pero es inevitable que, mientras uno cena, sufra de vez en cuando algun “bombardeo” de unos 55 anuncios. Entre ellos está la singular campaña publicitaria de Metro de Madrid.

Me centraré en lo que pienso que esta empresa intenta comunicar. El lema publicitario reza: “Te llevamos por dentro”. Podemos intuir que, en princípio, e intentando hacer más caso a la “forma objetiva”, nos dicen algo que todos ya sabemos: que son ellos (los conductores de los trenes, los distintos operarios y técnicos, etc…)los que nos transportan por los túneles (por dentro) a lo largo de la red. No obstante, el mensaje, desde mi punto de vista, transmite con “segundas” (por llamarlo de alguna manera) un contenido un tanto “sentimental”, un intento de afinidad de los responsables de Metro de Madrid para con los usuarios, táctica comunmente empleada, bien para agradar a los clientes ya existentes, o bien para atraer más.

En este caso, como digo, existe un claro intento de crear un sentimiento de afinidad con el receptor del mensaje, pero no va más allá, y el resultado es un tanto ingenuo, y quizás ese sentimentalismo sea interpretado por los receptores de una forma distinta, debido a la situación actual de las obras, pero esto no es lo que nos ocupa. Cabe destacar el comienzo reciente de difusión de esta campaña, coincidiendo de forma casual tanto con las obras de ampliación como con las fechas, cercanas a la temporada navideña y por ello quizás cobra algo de sentido el mensaje lanzado a los ciudadanos de a pie, pero no impacta a nivel de contenido, no sorprende, no provoca lo que podríamos llamar en diseño (gráfico, etc…) esa sensación de “extrañamiento”, esa afinidad entre imagen y texto (verbal o escrito). En definitiva, provocar que el receptor escuche el mensaje de forma inconsciente y lo asimile al segundo, al tiempo que dibuja una sonrisa de placer en su rostro. En términos vulgares y orgánicos, esa cara de tonto, de sorpresa que se nos queda al ver y oir el anuncio, en este caso. Repito, al ver y oir, no sólo ver.

Hay campañas, sin ir más lejos, de esta empresa, que acaparan más mensaje, más contenido (eso sí, visual, y sin tanto recurso gráfico, aparentemente), y son más directas y más claras, y a la postre, mas provocadoras, lo que sí crea un sentimiento de afinidad directa con el receptor. Me refiero a la campaña de Metro en la que los operarios y obreros se habían llevado aparentemente las obras de una estación al desierto, y se lamentaban de no poder hacerlo así, para evitar molestias a los usuarios. Crearon un mensaje directo, claro, sin tapujos y adornos, se cumplio con el objetivo: comunicar. Y “escribieron”, no hubo una gran innovación, pero comunicaron de forma adecuada para un público terriblemente sensibilizado con las obras, como son los usuarios del Metro de Madrid.

No es necesario advertir que en los tiempos que corren (digamos que más que andar con buen paso -fundamental-, corren) lo audiovisual ha invadido de forma definitiva el campo de la publicidad, muchas veces centrándose en demasía en la riqueza y en el exceso gráfico que proporciona una red de estaciones de trabajo, en vez de crear y trabajar un mensaje. Como siempre digo, no voy a decir en este blog si me gusta una cosa o me repele. Por ello me veo en la obligación de expresar que muchas veces no es necesario hacer un gasto en efectos especiales. Es importante tener en cuenta que el objetivo primordial del diseño gráfico es el hecho de transmitir un mensaje de la forma más clara posible. El mensaje es texto en nuestro cerebro, y como tal debe ser tratado así desde el mismo momento que nos sentamos y cogemos un lápiz y un papel. Y en el medio audiovisual no es menos importante el texto escuchado, sino todo lo contrario, mucho más y sin ningun tipo de excepción.

  1. Alberto dice...

    Querido David,
    A lo mejor es que yo ando enamorado, pero a mí me encanta ese anuncio, independientemente de las obras, de sus retrasos, etc. Y creo que el “te llevamos por dentro” es más “te llevamos en el corazón”. Por contra, estoy muy de acuerdo en el asunto de las florituras de la publicidad de hoy, pero pregúntale a los artistas del Barroco si se pasaban con los adornos… es lo que hoy toca, y si se hace por exceso, se autorregulará. El caso es que funciona :)
    Sí, ya sé que me podía haber levantado del asiento y comentarlo contigo, pero como lo hemos hablado mil veces y no llevamos ni un sólo comentario en este blog, pues eso. Te ha tocado ;)

  2. juan dice...

    alguien sabe como se llama el vals que ponen?

  3. MARIA LUISA dice...

    ¿alguien podría decirme de quien es la musica del ultimo anuncio del metro? Muchas gracias

Comentarios