Muerte corporativa ficticia

En internet he encontrado un sitio bastante curioso en relación a la identidad corporativa. En él se muestran logotipos históricos que, según los autores intelectuales de la web, están “viendo crecer las lechugas desde abajo”…

Logo R.I.P nos muestra en la sección que ellos denominan “el cementerio de los logos”, una serie de “homenajes gráficos” que consisten en fotomontajes de lápidas en las que aparecen las mencionadas formas gráficas. Curioso… Además tienen una sección de datos sobre estos logotipos, llamada “libro de condolencias”, en la que también puedes enviar tus opiniones. Además, son los responsables de la edición de un libro con el mismo nombre, en el que, supongo, recogerán más logos, más información y variados adornos de corte fúnebre, por un asequible precio…¡identidad muerta empaquetada!…

Hombre, no sé a vosotros, pero la idea de presentar estos logos como “muertos” no me hace mucha gracia. Es cierto que la página lo hace a través del uso de “la dignidad de la conmemoración”, una especie de “in memoriam” gráfico.

Pero no me convence esa etiqueta por lo siguiente: se puede considerar que las empresas prescindieron de estos logotipos, o bien porque necesitaban una actualización de su imagen (en una gran parte de los casos, innecesaria), o bien por la propia muerte de la empresa. Por estas o por otras causas. Pero cuando algo muere (seres vivos), ese algo presenta una característica fundamental: ya no realiza las funciones vitales. En el caso de un ser vivo, la función vital es la de respirar, comer, defecar, procrear, etc… Y en el caso de la identidad corporativa, algunos dirán que dejan de servir a la empresa para la que ha sido creada, por lo que el sentido de su existencia, desaparece con ella. Yo opino que no es así, que no pierden todas las funciones, pues se conserva la fundamental: la función didáctica. La característica fundamental del diseño gráfico es que pervive en el papel (y en la memoria) y no se corrompe con el paso del tiempo, como los seres vivos. Sus formas gráficas y sus conceptos perviven en el papel y en el tiempo, para que diseñadores como tú y como yo tengamos una riqueza visual, y nos las enseñen en nuestra escuela o universidad, y nos expliquen qué motivó a esos diseñadores a crearlas así y no de otra forma. Es enseñanza gráfica en estado puro.

Recordaré siempre la enorme diferencia que para mí supuso el hecho de disponer entre mis asignaturas de segundo curso una en la que se recuerda la importancia y la relevancia de la historia gráfica anterior a mí y a todos los de mi edad (las vanguardias, etc…). Espero vuestras opiniones. Un saludo.

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