Patrocinando la bomba
Julio 29, 2008 //
Siento el gerundio, la culpa la tiene Twitter. Y siento el titular, pero así es: llevo tiempo observando en las secciones de vídeos de los periódicos digitales un preámbulo publicitario hasta iniciar la información audiovisual. Hoy El Mundo abre su portada online con la noticia de la explosión de un artefacto en Torremolinos y, como comentaba, hay que tragarse un spot antes de ver la información.
Jamás recomendaría a uno de nuestros clientes realizar una acción así. ¿Cómo es posible que la sección deportiva de todos los informativos nacionales sean secciones patrocinadas? Muy fácil, porque llega el momento feliz del telediario: fúrbol, fúrbol y fúrbol (que al pueblo no le falte ni el circo ni el pan). Sin embargo, no me imagino a Matías Prats diciendo: “Y ahora vamos con la investigación del atentado del 11 de marzo, patrocinado por Telefónica”. Suena a parodia.
Leo en IPMARK el desplome de la inversión publicitaria en los medios tradicionales en el primer semestre del año, mientras que en Internet la gráfica sigue apuntando al techo.
Una página publicitaria de un periódico cuesta un buen dinero y no está muy claro el retorno de la inversión, al menos no tan claro como la puesta en marcha de una campaña de banners, en donde controlamos tu click, tu decisión de compra e incluso por qué. Esta es una de las múltiples razones por las cuales los periódicos hacen un doble mortal con tirabuzón en una piscina sin agua. No morirán, como muchos predicen, pero algunos de ellos ya están condenados, mientras otros salvan el resto alejándose del papel, como Valencia Hui, que ha tomado la decisión de abandonar su edición tradicional para dedicarse exclusivamente a lo digital. Curiosa decisión, aunque es un titular falso, no apuestan por nada, pues han despedido -o se plantean despedir- al 95% de la plantilla, así que, que no nos cuenten su decidida apuesta por Internet, porque no es real.
Por lo tanto, todo se reduce a patrocinar la bomba, porque ahora las empresas desvían más presupuesto a la inversión publicitaria en Internet, sin tener ni pajolera idea de dónde se están mostrando sus anuncios. Porque, sí, sabemos tus clicks, sabemos tus compras,… pero no sabemos dónde está el anuncio, con lo que se dan casos absurdos, como este:

Noticia de diseñador de primera división, junto a un anuncio de diseño de logos por tres duros. ¿Estamos locos o qué?


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