La redención de Mahindra Satyam

“Todos las zonas que se pueden besar se pueden morder, excepto el labio superior, el interior de la boca y los ojos”
Kama Sutra.

Mahindra Satyam, una consultora tecnológica india, ha sido la otra de las ganadoras del Mundial de Sudáfrica. Has visto su logotipo en las vallas de todos los partidos (de lejos parecía una filial de Mahou) junto a los habituales, los de las grandes multinacionales, que nunca vieron con buenos ojos compartir un espacio publicitario junto a una marca que arrastraba un caso de fraude que terminó con su junta directiva en la cárcel en 2009. Estas son las particulares mil y una noches del llamado Enron indio.

En 2007 un gigante asiático llamado Satyam (nombre que, por cierto, significa “verdad”) firma un supercontrato con la Fifa de 200 millones de dólares para desarrollar sus sistemas, administrar intranets, gestionar la venta de billetes online, telefonía, televisión, equipos informáticos, logística y gestión del voluntariado. Con decenas de miles de empleados, presencia en 57 países y grandes clientes en todo el mundo, la tecnológica parecía disfrutar de años felices.

Para algunos. Porque Ramalinga Raju, candidato a nombre musical del año, presidente y fundador de Satyam, envía en enero de 2009 una carta a su propia empresa en la que confiesa haber inflado las cuentas. El fraude ascendía a dos billones de dólares, todo un escándalo que atajó el Gobierno indio, que intervino la compañía, abrió la puerta a inversores y envío a prisión a todo el equipo directivo. En nuestro país, como somos diferentes, a Ramalinga Raju lo hubiéramos nombrado presidente de la patronal.

A un año de celebrar el mayor evento deportivo del planeta, el contrato con la Fifa pendía de un hilo.

Esta situación es, sin embargo, más que suficiente para que algunas de sus grandes cuentas cancelen los contratos de inmediato: Nestlé, General Motors, General Electric y el propio Gobierno de Estados Unidos huyen de su cartera de clientes. Se produce un importante éxodo de empleados y comienza una larga lista de juicios que cercenan cualquier intento de recuperación del tuerto indio. Una crisis de credibilidad de dimensiones épicas.

Contra todo pronóstico, en abril, Tech Mahindra, una tecnológica local de la que British Telecom es propietaria de un tercio, compra el 51% de Satyam por 628 millones de dólares. Nace Mahindra Satyam.

El reto para lavar la cara de un mónstruo que mantiene el nombre debió de ser complicado de masticar para el departamento de marketing.

El nuevo presidente, Chander Prakash Gurnani, asegura que el nombre y la tradición de Mahindra limpiarán la suciedad de Satyam.

Para intentar que el mundo creyera su renovada manera de hacer las cosas, disparan una importante batería de acciones de comunicación para anunciar los nombramientos y novedades empresariales.

Gurnani abre una cuenta de Twitter, crean un usuario llamado buzzmahindrasatyam en Youtube, una fan-page en Facebook, otra en Linkedin y un blog corporativo.

A Gurnani le siguen 607 personas en Twitter, los 18 vídeos que disponen en Youtube no suman más de 10.000 reproducciones -incluyendo un spot y declaraciones de sus directivos en entrevistas-, la página de Facebook tiene 567 fans, aún cuando en India hay más de diez millones de personas registradas en la red social, y 14.000 seguidores en Linkedin. Entre los 24 posts que tiene el blog corporativo no hay más de cuatro comentarios y escasas referencias al mismo.

Tal como actúan en Facebook se diría que afrontan el trauma con valentía:

Seguían la línea que podría marcar cualquier libro de social-media, pero necesitaban más. Necesitaban un salvavidas llamado Fifa, y se fijaron la meta de alcanzar un acuerdo de patrocinio. Qué mejor que aparecer junto a deportistas de elite y para todo el planeta. Era La Oportunidad.

Qué mejor que una oportunidad de negociar un acuerdo de servicios por publicidad. Y qué hay mejor que aparecer en la foto junto a las grandes marcas.

Pues hay una cosa: que las grandes marcas aparezcan sin el mónstruo.

El bueno de Gurnani se debió quedar de piedra cuando leyó el último e-mail de Zurich: “The name ‘Mahindra Satyam’ cannot be approved by Fifa as the brand conflicts with one of our partners” (El nombre Mahindra Satyam no puede ser aprobado por Fifa ya que la marca entra en conflicto con uno de nuestros partners), decía.

¿Quién del club de los millonarios se opuso a compartir piso? Los partners de la Fifa son seis: Adidas, Coca Cola, Emirates, Hyundai – Kia, Visa y Sony.

Satyam es un viejo conocido de algunos de ellos: Sony, a pesar de todo, mantiene vigente su acuerdo de subcontratación de servicios informáticos. Pero hay una, en el pelotón de fusilamiento, que había tenido relaciones comerciales con Satyam, Coca Cola. Canceló su contrato en febrero de 2009. Un negocio que proporcionaba a los indios entre 30 y 50 millones de dólares al año.

Sin embargo, en la foto hay otra especialmente sospechosa, Hyundai, que viene de atravesar unas aguas complicadísimas. Precisamente mientras los amigos de Satyam firmaban con la Fifa, en 2007, un tribunal encontraba culpable al presidente de la surcoreana, Chung Mong-Koo, en un caso de soborno a políticos para afianzar su posición en Asia. Es fácil suponer que en Hyundai no querían más escándalos en las inmediaciones de su marca.

Debió ser la negociación más compleja, y a varias bandas, en la vida de los estrenados directivos de Mahindra Satyam que, finalmente, lograron convencer a los organizadores del Mundial y se convirtieron en la primera marca india que hacía este tipo de publicidad.

Nunca sabremos los términos del acuerdo, aseguran que ha sido costoso en muchos sentidos, pero sí sabemos que la Fifa ha recaudado, sólo en patrocinios, 1.2 billones de dólares en la copa africana.

En lo que respecta a resultados, la división de gestión de eventos deportivos de Mahindra Satyam piensa generar hasta el siguiente Mundial al menos 100 millones de dólares en beneficios, 70 más de lo que han hecho hasta ahora, gracias a la exposición de su marca en los partidos.

El pico soñado de cualquier yonki de las métricas. Muy superior, además, al impacto de otra novata en esto de patrocinar eventos deportivos, la china Yingli Green Energy, y eso que tuvo un minuto de gloria con la mano del uruguayo Luis Suárez ante Ghana.

Los directivos que llegaron a la nueva Mahindra Satyam hicieron lo que cualquier asesoría les hubiera aconsejado: abrir las ventanas para airear el olor a chamuscado, concentrar y difundir sus impactos, pero ni una de las estrategias de social-media era capaz de encarar una crisis tan gigantesca. A grandes males, grandes remedios: Mahindra Satyam ha demostrado una capacidad para salvar obstáculos increíble, ha dispuesto de personas con una capacidad de negociación brillante y han trabajado en la misma dirección: lograr un trabajo perfecto como proveedor del Mundial, y lucir su estrenado logotipo junto a los grandes.

Al final su cuenta en Youtube no es más que un archivador público de sus vídeos, Facebook un enumerador de apariciones en medios, el blog es su sala de prensa, y la cuenta de Twitter del presidente tiene menos influencia, incluso, que la mía.

Enhorabuena a los premiados.

Kill Bill II

Bang bang, he shot me down
Bang bang and I hit the ground
Bang bang that awful sound
Bang bang my baby shot me down

Nancy Sinatra.

Quiero dejar Facebook tanto como quiero dejar de fumar.

En el momento en el que los amos de Facebook se rompieron el seso para cambiar el diseño de la plataforma para, simplemente, recomponer, desordenar y no añadir nada que supusiera una mejora, me dio por pensar que, a lo mejor, había sido un simple capricho de su gobernador, un chaval de veinticinco años.

No seré yo el que critique la juventud, pero este Jedi, Mark Zuckerberg, se está empezando a cubrir de gloria. Y cada vez se parece más a Bill Gates.

Hace unos días Business Insider daba a conocer que Mark hurgó y localizó algunos e-mails para entorpecer la investigación que, en 2004, estaban llevando un puñado de ex-compañeros de clase que siempre han denunciado que el doble de Bill les robó la idea de Facebook. Por aquel entonces tenía 19 años: puro pánico.

Un directivo de un portal que ofrece correo electrónico me comentó que cada vez que se les ocurre cambiar la usabilidad del sitio, aún cumpliendo los estándares recomendados, reciben miles de quejas de los usuarios que, por ejemplo, no encuentran el botón “enviar”. Sí, correos de gente que no sabía enviar correos. Qué queréis que os diga, la palabra ‘Google’ se busca más que ’sex’ en Google.

Entre los que buscan ‘Google’ en Google deben estar los directivos de Facebook.

Azul, como la verdad, como la comunicación; azul como el blues; azul, como tus ojos, reina.

El ‘navy’ de Facebook, a la izquierda, es una demostración de miedo insuperable al diseño. El azul ‘aqua’ de Tuenti, a la derecha, es sin embargo algo mucho más trabajado. Este tipo de azul está relacionado con las grandes ideas, y aunque se asocie rápido a unos patucos de un joven macho, también es un azul más intimista.

Vuelve a Facebook y contempla el caso que hacen a su propia identidad corporativa. Ni siquiera se han molestado en colocar un logo que, al menos, no esté pixelado. Les da igual.

En Tuenti, sin embargo, saben muy bien lo que la imagen supone y el mensaje a enviar: Tú-en-ti, se lee en su nuevo retoque. También la importancia de iconizar, por razones evidentes.

No obstante, la ceguera empresarial de Mark y la magnitud de sus pelotas vienen muy bien a portales como Infojobs o Monster, que cuando ven estas cosas, revisan, acojonados, el estado de sus cimientos:

Pero no tienen de qué preocuparse. Los de Match.com, Meetic, etc. tampoco.

Es imposible, o se hace muy pesado, leer una conversación de cien comentarios. Y esto ya es un problema resuelto por lugares de debate como Meneame.net: los propios usuarios votan los mejores comentarios, así que se puede desgranar rápidamente, enterarte mejor de la conversación y conocer el sentir general.

Además ese sistema estimula una participación de más calidad.

Esto sucede, entre otras razones, porque les importa poco lo que dicen los usuarios, sino la cantidad de mensajes que aportan a sus estadísticas. Si la gente empieza a leer más rápido y a desgranar con eficacia consume menos minutos en la página y, probablemente, deje de pensar en Facebook como un lugar de ocio para entenderlo como una herramienta.

Los monopolistas no quieren que sus clientes, sus primates, aprendamos, sino que consumamos.

El fin justifica a Angelina. Qué más da que una ‘empresa’ utilice la imagen de un famoso sin permiso; lo importante es que consigan leads.

En fin, Juanan Roncero lo dijo muy bien: Si eres cutre anúnciate en Facebook.

Esto es lo que hace y lo que entiende Facebook, exactamente igual que cuando a Microsoft no le quedó más remedio que comprender que la función de un buscador no es vender software.

Alteran las URL’s de nuestros enlaces para acometer estudios de mercado y saber qué está clickeando la gente. Y eso es el gran tesoro de Facebook, que disponen de todos y cada uno de los movimientos que están haciendo más de 350 millones de personas.

Sólo necesitaban una cosa más, un localizador: más allá de lo que digas, Facebook quiere saber desde dónde lo dices. Y yo, publicista, también. Y se me hace la boca agua (a tu jefe también). Facebook Location será presentado en abril.

Claro, con una cosa así, las noticias sobre privacidad parecen una simple cortina de humo.

Pero, eso sí, todo lo que suponga molestar al usuario cada día funciona mejor (tarjetas, calendarios, besos, toques, cervezas y demás apps muy útiles). Y el mérito hay que reconocerlo, ¿no?

El logotipo de la fusión

The face of your portrait

Basado en una frase de José A. Pérez sobre la previsible fusión entre Cuatro y La Sexta.

¿Qué es el marketing online?

Estas frases suenan mejor en inglés.

Basado en una cita de Bud Caddell, experto en marketing online (Strategist), cuando intentó definir en qué consiste su trabajo.

Spots en el avispero

Enciendo el televisor y me encuentro, en La 2, con la película “Concursante” (2007), de Rodrigo Cortés, en donde Sbaraglia interpreta el papel de Martín Circo Martín, un profesor de economía al que la suerte le lleva a ganar en un concurso tres millones de euros… en regalos. Hacienda le reclama el 50% -en efectivo, claro- y a partir de aquí empieza el baile. Martín recurre a un extraño personaje llamado Edmundo Figueroa (Chete Lera), quien le asesorará en la materia, pero, como en las buenas historias, empiezan por el principio.

Presta atención al siguiente extracto de “Concursante”:

Link Youtube

(pausa dramática)

¿Impresionado? ¿Qué sientes? ¿Ingresarías en estos momentos un sólo euro en un banco? Si has visto la película sabrás que lo que acabas de ver es sólo el comienzo de la tesis, y que, un instante después, Martín inicia una dramática clase de economia en la universidad con un discurso aún más agresivo. Reformulo las preguntas: ¿Qué opinión tienes en este instante de los bancos?

Esta película fue emitida el pasado viernes 16 en el programa Versión Española y, en plena efervescencia de números, sentencias y condenas al sistema bancario, asalta un corte publicitario (23:25 horas). El tercer spot, de Openbank, que termina con un primer plano del logo del Grupo Santander, dice en off: “Con el respaldo de un gran banco”.

Cuando recobro el sentido y devuelvo mis globos oculares a su lugar de origen, considero la opción de mirar de nuevo a la pantalla. Mascando la tragedia, cuatro spots después, CajaSol también quiere su parte de protagonismo y asalta con mensajes de su obra social y, en parte, respiro aliviado, pues el anuncio muestra su cara amable. Buen contraataque. Sin embargo, todo se va al traste cuando CajaSol se congratula de ser un gran agente de apoyo para pequeñas y medianas empresas (si has visto el vídeo, léase huertos).

Voy a RTVE.es y consulto las tarifas publicitarias. Para esa franja horaria el precio oficial es de 2.700 euros. Suponiendo que las agencias de medios que llevan al Grupo Santander y a CajaSol sabrán negociar importantes descuentos, dejemos el precio final entre 600 y 1000 euros. Probablemente menos.

Veamos la audiencia: un 2,9%, 440.000 espectadores. No tengo acceso a las plataformas para comprobar la curva (si alguien puede aportarlo, se agradecerá). En cualquier caso, no existe en nuestro país una contraprogramación cultural a esa hora los viernes, así que no creo que se perdieran muchos espectadores en ese corte.

Una conclusión rápida: o los que ordenaron la compra de ese espacio no tenían ni idea de qué iba la película “Concursante”, pero estaba entre sus pautas asociar la imagen de ambos bancos al cine español, lo cual significaría una seria torpeza; o bien estaban al corriente de la trama y quisieron poner la cara, cosa que dudo; o bien no es necesario que nos sorprendamos, porque este hecho, pasajero y anecdótico -me temo-, revela cómo se reparte el pastel publicitario en España, lo que nos lleva a entender que existen presupuestos que no se están revisando, simplemente se están regalando.

No sé a vosotros, pero a mí me escuece que la publicidad esté gobernada por cuatro personas sin demasiadas luces que presiden grandes empresas gestoras. Que una y otra vez insultan al mercado porque, para ellos, una pieza publicitaria en La 2 no es una cuantía económica relevante, pero a lo mejor sí lo es el hecho de que el viernes hicieron una de las peores inversiones publicitarias posibles. Una publi barata que resultó del todo contraproducente. Como mínimo en lo que a la imagen de marca respecta.

Pero duele mucho más que, después de las inyecciones multimillonarias que el Gobierno ha transferido generosamente a los bancos, ellos le chuleen en su propia casa, en La 2 de Televisión Española, insertando spots a lo loco y, seguramente, haciendo el ridículo ante 400.000 personas que, en lugar de ver en sus piezas publicitarias una interesante inversión, vimos a unos señores banqueros que nos estrechaban una mano de bienvenida al tiempo que metían la otra en nuestro bolsillo, mientras algunos volvíamos la cabeza para contemplar el rostro de Emilio Botín con un bote de lubricante y una sonrisa Profident.

El PP busca afiliados con impresora, tiempo y un bolígrafo negro

Banner del Partido Popular, en la edición electrónica de La Razón

Echando un vistazo al terrible rediseño de la versión online del diario La Razón, me he topado, para mi asombro, con un banner del Partido Popular que pretende captar afiliados por la vía digital, y que inunda toda la web. Por intentar cosas que no quede, pero hacerlas mal es tontería. Y me explico mientras me calzo el traje de “cliente potencial”:

- Ojeaba el blog de Carlos Rodríguez Braun, cuando veo el banner del PP. Hago click porque quiero afiliarme. Ya llevaba meses queriendo hacerlo, pero nunca saco tiempo para ello.

- Landing page: llego a la web del PP, leo la historia del partido, veo que Ana Pastor tiene un blog, y hago, de nuevo, click en el botón “afíliate”.

- Observo que cumplo los requisitos: mayor de edad, español, etc. y, por fin, encuentro el formulario. ESTO:

¿Pero qué les pasa con el logotipo?

Un pdf a la ‘antigua usanza’ en donde hay que proceder, también al modo tradicional, de la siguiente manera: lo imprimes, lo rellenas CON TINTA NEGRA, y te acercas a la sede del PP más cercana para entregar la documentación. Y todo esto hay que hacerlo después de cerrar los ojos para no ver la mezcolanza de identidad corporativa que tiene el PP, que tan pronto saca un naranja como te pone un logo que ahora es, para cualquiera, de un anticuado que echa para atrás. ¿Tanto cuesta ser uniforme con el logotipo nuevo? ¿Comprarían un móvil con el logo antiguo de Movistar? Simple: no.

Es más, leo el periódico desde el trabajo, ¿acaso creen que voy a imprimir en la empresa ese pdf de afiliación? No, gracias, suficiente tengo con el cachondeo en la oficina sobre mis opiniones políticas, como para que alguien vea lo que imprimo. Sería el colmo. Por ejemplo.

Como he apuntado al principio de este post, pienso, como cliente potencial, que mi problema es de tiempo, no de intenciones. Si tengo que imprimirlo, cumplimentarlo, fotocopiar el DNI y después acercarme a una sede, no lo haré nunca, porque el proceso de alta de un “cliente” a la manera digital ya ha sido estudiado y refinado por las entidades bancarias desde que existe la banca online: introduces tus datos personales y después te llega un correo físico que debes cumplimentar. Y, como banco, te doy la brasa durante días para que no se te olvide hacerlo. En ese proceso se pierden ‘capturados’, pero también se ganan (y sobre todo un número sensacional de usuarios segmentados). Con el proceso del PP, se pierden todos desde el inicio. Y lo que es peor, los datos del retorno de la inversión serán tan horribles que el cargo de turno decidirá no hacer nada más online porque no ofrece resultados. Y otra cosa: si yo fuera afiliado del PP y observara que se está tirando mi dinero de esta manera, me daría de baja hoy mismo.

Pero tampoco es como para alarmarse: si uno intenta afiliarse al PSOE, simplemente no puede.

¿Cómo me afilio yo a esto?

Pero sí, y especialmente para el PP, esto es para alarmarse: si ustedes creen que esto es una nimiedad, espero y confío en no tenerles nunca en el Gobierno, porque si esta es su manera de hacer una campaña online es que para ustedes los asuntos de Internet son anecdóticos. Deberían ponerse las pilas, asistir a un curso de formación online, rodearse de gente que comprenda las nuevas reglas de Internet, y, probablemente, dejar de pensar que ese chavalote que tendrán en las oficinas centrales, el friki de estas cosas, no puede enseñarles cuatro cosas. A lo mejor ni siquiera se lo habían planteado, ¿a que acierto?.

Si te ha interesado este post, puede que también te interese este otro: ¡Dónde están mis ministras!

Pepsi reinventa su logotipo

Los tiempos cambian y los logos se amoldan. Pepsi ha iniciado un cambio total en su imagen corporativa para todo su packaging, merchandising, etc., un proceso que le llevará, al menos, tres años (se calcula que se gastará billones en el cambio). Y algo más de un millón de dólares es la suma que Pepsi podría haber pagado a la agencia Arnell Group, que se ha pasado los cinco últimos meses trabajando en la reorientación de la marca.

El nuevo logo de Pepsi

Hay muy poca información desde ambas empresas: no existen comunicados oficiales al respecto, ni cambio alguno en sus materiales online, aunque sí he encontrado una declaración del Vicepresidente Estratégico de Branding de la marca, Frank Cooper:

“We felt like, as we move out of this traditional mass marketing and mass distribution era into today’s culture, there’s an opportunity to bring humanity back, both in terms of the design but also in the way we engage consumers,” he said. “By making the logo more dynamic and more alive … [it is] absolutely a huge step in the right direction.”

Un acercamiento a la cultura de hoy, una oportunidad para devolver un poco de humanidad a la marca, más dinamismo, más viveza. Subimos un gran peldaño en la dirección correcta, comenta Cooper.

Logos históricos de Pepsi

De nuevo es curioso todo lo que he podido leer en cuanto a este trabajo: no hay quien no haga comparaciones (odiosas) entre este y el logo antiguo de Diet Pepsi. Incluso más de uno asegura que existe alguna relación oscura entre el símbolo de Obama y la nueva identidad de la marca americana.

Todos cambiamos, by Pepsi

Deduzco que el cambio de su imagotipo (llamado “Pepsi Globe”) alude a una sonrisa en la parte blanca que disminuye de grosor en función del tipo de bebida y calorías. En cuanto a la tipografía -en minúsculas y, sin embargo, del todo retro- no me sorprende en cuanto a su forma sino en cuanto a su disposición: vertical, un cambio total para Pepsi, y una tradición para su rival, Coca Cola. Asimismo, se percibe una ligera alteración de la línea horizontal de la letra “e” con la sinuosidad marca de la casa.

Os dejo con una pieza publicitaria histórica de la marca y un vídeo que expone la vida, obra y milagros de un imperio.

Buy Pepsi Cola Today

Campañas para creer y otras para no creérselo

Que el ser humano atraviesa una crisis espiritual no es nada nuevo, pero lo que sí es inédito es el hecho de que algunos vendedores de fe aprovechen el tirón para ganar fieles a través de la publicidad. La Cienciología (esa agrupación, religión, secta, o bar de copas que promociona Tom Cruise) lleva varios meses invirtiendo en banners que recorren -que yo sepa- Youtube:

La Cienciología, ganando adeptos

… y Technorati:

La Cienciología para los bloggers

Pero para colmo de sorpresas, una campaña ateísta en Londres:

Campaña ateísta en los autobuses de Londres

Dice el anuncio: “There’s probably no God. Now stop worrying and enjoy your life” (“Probablemente no hay Dios alguno. Deja de preocuparte y disfruta tu vida”), que pertenece a ‘The Atheist Campaign’, una organización que partió de la indignación de la escritora británica Ariane Sherine tras contemplar una publicidad religiosa en un autobús de Londres, que la conminaba a tener fe, o, de lo contrario, a arder en el infierno para la eternidad. Atea, ella, se planteó la cuestión en un tragicómico post en el diario The Guardian titulado “Atheists, gimme five” (Ateos, chocadla). Se enteró de cuánto costaba un anuncio en los autobuses de Londres y propuso su compra con la donación de cinco libras por parte de 4680 ateos, recaudación que le permitiría mantener su particular campaña durante dos semanas. Lo consiguió, y la publicidad recorre Londres desde el pasado 21 de octubre.

Rápidamente recibió el apoyo de Richard Dawkins, autor de libros tan conocidos como “El gen egoísta” (los bloggers lo recordarán como el autor del término “meme“). Dawkins ha declarado: “Esta campaña de ofrecer eslóganes alternativos en los autobuses de Londres hará pensar a la gente, y el pensamiento es una excomunión para la religión”. Así que la campaña puede que se prolongue durante mucho más tiempo.

Envidio a los ingleses. Me pregunto si este tipo de acciones publicitarias tendrían sentido y serían viables en España en un sentido (creer) o en el otro (decir “já”). Y dado que nuestras iglesias sufren una caída de audiencia sustancial, el Vaticano debería replantearse los nuevos tiempos y crear, por lo tanto, una acción promocional para “su producto”.

Me permito el lujo de proponerles algunas ideas:

PIEZA PUBLICITARIA N.1. Título: “A por ellos”. TARGET: Genérico / Sufridores con hipoteca.

Por la bajada del Euribor, amén

PIEZA PUBLICITARIA N.2. Título: “Reconocimiento de marca”. TARGET: Desconocedores de la figura de Jesucristo, adolescentes y bloggers que buscan paternalismo en los tiempos que corren.

y también una cuenta en Twitter

PIEZA PUBLICITARIA N.3. Título: “No tomarás mi nombre en vano”. Campaña de internacionalización de La Verdad.

No tomarás mi nombre en vano.

Y algunas más que me guardo.

Enterado de la campaña inglesa través del blog de Nacho Palomar (Speaker’s Corner).
Imagen de Youtube vía Blogoscoped.
Imagen de Technorati vía Textworker.

El resto, cosecha propia en un extraño rato tonto.

Kanvas Media, el logotipo útil

Hace un mes el archiconocido SEO Miguel Orense, de la empresa Adesis Netlife, me llamó para mantener una reunión acerca de lo que se traía entre manos junto a otro grande, Juan Antuña. La cita fue en Serrano, 16, y, para mi sorpresa, por fin se había liado la manta a la cabeza: acababa de abandonar Adesis para desarrollar una agencia de web marketing y posicionamiento que atiende al nombre de Kanvas Media. No caminan solos, la solidez de sus conocimientos va acompañada de la experiencia de uno de los grandes emprendedores de nuestro país, Carlos Barrabés.

Tenían nombre, pero les faltaba el logo. Confiaron en nosotros y hoy disfrutan de una identidad corporativa que hemos realizado en aproximadamente tres semanas, con el incentivo (o más bien presión) de la amistad que nos une y las prisas lógicas de quien emprende una nueva aventura. A pesar de ello, hemos dispuesto de tiempo suficiente para hacer el trabajo con calma y emplearnos a fondo. Así pues, nos complace presentaros la identidad corporativa de una empresa que piensa revolucionar el sector del marketing online:

Logotipo de Kanvas Media

La marca Kanvas Media hace referencia tanto al concepto de posicionamiento en redes y buscadores como al objetivo que se marca la empresa al llevar a cabo su actividad: buscan situar los websites de sus clientes dentro de las posiciones apropiadas para que éstas puedan ser encontradas y visualizadas por un número mayor de internautas y clientes potenciales.

Iconización de Kanvas MediaFormalmente la identidad de Kanvas Media se configura por la presencia de un icono, una letra “K” tumbada ofreciendo la idea de posicionamiento en buscadores (o SEO: Search Engine Optimization).

Iconizar es uno de los trabajos que más nos apasionan. Plasmar un concepto en imagen es un trabajo costoso y extraordinariamente cerebral. Pero es así como surge la idea de tumbar la “K” y conceptualizar mediante un aparente guión y una flecha hacia arriba. O lo que es lo mismo, una primera posición de un listado tras una búsqueda.

Manual de identidad corporativa de Kanvas Media

Nuestro querido David Mesas ha sido el encargado de desarrollar este proyecto, así que aplausos para él, que disfruta ahora de un merecido descanso en las playas de Benidorm.

Desde aquí, Miguel, Carlos, Juan, gracias por dejarnos trabajar, y también por los halagos recibidos. Nuestro insaciable ego lo agradece. Os deseamos todo lo mejor para este proyecto.

Para seguir los avances de Kanvas Media, podemos leer su blog. Y en cuanto tengan lista la web, os lo haremos saber.

Cuenta su historia Miguel Orense en su blog personal quien, por cierto, la semana que viene presenta su libro “SEO. Cómo triunfar en buscadores” Ed. Esic. junto a Octavio Rojas.

Entrevistados por esMadrid TV

esMadrid TV

El pasado martes vino la tele a Magnoliart, me hicieron una entrevista y nos grabaron en plena faena. La periodista Estefanía Díaz, de esMadrid TV, me hizo unas cuantas preguntas al respecto de nuestro mundillo, el de los emprendedores y, por supuesto, sobre la naturaleza de nuestro sector: dificultades, maravillas, estado general, etcétera, de las agencias de publicidad.

Como anécdota os puedo contar que, cuando llevábamos un cuarto de hora de entrevista, Estefanía me pidió que fuera un poco más conciso en mis respuestas. En fin, los que me conocéis, sabéis perfectamente que sobre lo nuestro me enrollo más que una persiana.

Sabemos que nuestro reportaje estará enmarcado en el programa Madrid Emprende, que se estrenará en un par de semanas. EsMadrid TV emite en TDT, por Internet, y por esa gran pantalla que hay en la plaza de Callao. Confío en que salgamos todos guapetones. Os mantendré informados.